En estos últimos años han ingresado a Chile diversas especies de insectos plaga, producto de la apertura de mercados y el mayor intercambio comercial y de personas. Así, uno de los desfoliadores más serios del mundo para olmos (Ulmus sp., Ulmaceae), la vaquita del olmo Xanthogaleruca luteola Müller (Coleoptera: Chrysomelidae) se ha detectado en el arbolado urbano de las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O`Higgins y del Maule. Los olmos en Chile son usados mayormente como árboles ornamentales, adaptables a diversos suelos y su importancia está dada principalmente por su alta frecuencia en áreas verdes y avenidas urbanas. Esta plaga, principalmente monófaga, afecta a toda clase de olmos, y de cualquier edad.

Tanto los adultos como las larvas de X. luteola se alimentan del parénquima de las hojas, sin consumir las nerviaciones; en ocasiones el daño puede afectar a todas las hojas, y los árboles adoptan una coloración marrón. Si los daños son graves y ocurren varios años seguidos, los árboles sufren deformaciones en su copa, pérdida de vigor, desórdenes fisiológicos y reducen su actividad fotosintética, quedando así predispuestos a la acción de otras plagas, agentes patológicos y estrés. Especialmente quedan susceptibles a la acción de escolítidos, portadores de las esporas del hongo Ceratocystis novo ulmi Brasier, que causa la grafiosis del olmo, enfermedad que pone en peligro de desaparición a esta especie vegetal. La desfoliación causa también la eliminación de la sombra durante el verano y reduce el valor estético de los árboles.
Se están haciendo ensayos con diversos extractos botánicos para controlar esta plaga, con promisorios resultados.